Quien te ayuda a encontrar tu sitio
Personas, una a una, leyendo lo que escribiste en tu Pasaporte. Te dicen dónde creen que encajas, y la última palabra la tienes tú.
Ama te cuenta Red Viva
Y ahora sí, por fin llegaste a Red Viva. ¡Wow! Enhorabuena. Te honro, te veo, te celebro, porque sé que no es posible llegar a Red Viva sin haber atravesado todo el fango y haber entrado en las profundidades de la mente para descubrir la ilusión, y para disolverla, y para entrar en lo real: conectar con la vida, con la energía, con lo sutil, con lo real, con lo auténtico, con lo genuino, con lo natural, con lo efímero, con lo que cambia todo el tiempo, con lo que está en constante transformación.
Por eso Red Viva es una red muy viva: porque todo está cambiando, porque depende de las personas que entren, la energía del día, el momento que estamos atravesando cada uno, cómo están los planetas, los tránsitos… Depende de tantas variables lo que sucede dentro, que la creación puede ir a cualquier lugar. No tenemos un destino fijo, una meta. Lo que sí tenemos es un compromiso enorme con crear una infraestructura que conecte a las personas que están trabajando al servicio de la Nueva Tierra, desde una nueva conciencia. Sí tenemos un compromiso con mostrar que somos una civilización, que somos millones de personas las que estamos ahora mismo sosteniendo la luz en distintos puntos del planeta, siendo nodos brillantes y radiantes, que vemos el mundo diferente a lo que es y que estamos convencidos de que un planeta diferente es posible.
En Red Viva nos encontramos todos los viernes para ver en qué punto estamos cada uno, cada una de las misiones que se están desarrollando; para seguir profundizando nuestros vínculos, generando cada vez más confianza, y viendo cuáles son los talentos, las virtudes de cada uno de nosotros —y también las limitaciones—, y para, desde ahí, ayudarnos, apoyarnos y brindarnos los recursos, el conocimiento, la sabiduría, lo que sea necesario para que todos podamos avanzar alineados con nuestro propósito. Entre semana, cada misión, cada equipo, trabaja independientemente, y todo está conectado a un cerebro, que es el plugin de Una Nueva Humanidad, que con el feedback de cada uno de los equipos y las personas se va mejorando constantemente. Por tanto, es posible que esta web que estás viendo aquí ahora, dentro de unos días, semanas o meses, se transforme de nuevo. Pero ahora mismo esto es lo que hay, esto es lo que hemos construido. Hay muchísimo por construir, y eres siempre bienvenido, bienvenida, a aportar, a sumar y contribuir para que esta estructura —con esta cabeza de pulpo, con estos seis brazos en relación a cada uno de los paradigmas, y estas dos patas que logran llevar todo lo virtual a lo físico, a lo presencial— pueda materializarse y podamos construir esa red social que conecta a los humanos despiertos, conscientes de su poder, que ya no se creen la película del miedo y de la carencia y de las limitaciones, y que saben que han venido a explorar lo ilimitado y a conocer el infinito que habita dentro de nosotros.
Bienvenido, bienvenida. Deseando conocerte. Gracias, gracias, gracias por llegar.
Los viernes a las 14:00, hora de España, hay una reunión. Todas las semanas. Ahí se reparte el trabajo: qué se ha decidido, qué está atascado, quién se encarga de qué. En día laborable: es la hora en la que cabe casi todo el mundo.
Hay tres formas de participar, y ninguna vale más que las otras:
Proponer. Abrir una misión con quien se sume.
Sumar. Entrar en una que ya existe y poner ahí lo que sabes hacer.
Mejorar. Tomar algo que ya está en marcha y hacerlo funcionar mejor.
Llamamos Una Nueva Humanidad a todo lo co-creado dentro de Red Viva bajo un modelo económico colaborativo, donde cada persona recibe en proporción a la responsabilidad que asume y el valor aportado al resultado final.
Las misiones se organizan en ocho áreas: Nueva Educación, Nueva Medicina, Nuevas Ciudades, Comunicación, Diseño & UX, Tecnología & Sistemas, Economía, Legal y Gobernanza, Arte & Cultura y Eventos y nodos territoriales.
Algunas ya tienen misiones en marcha, otras las están definiendo y otras esperan a quienes las abran. Ninguna nunca está completa porque hay espacio para todos: las responsabilidades se van asumiendo en función de las visiones y talentos de las personas que van llegando.
Ábrelas y mira. Si al leer alguna sientes que puedes aportar en alguna, bienvenid@. Si no, tienes la opción de proponer una nueva misión y atraer a un equipo alineado para manifestarla.
Escuelas, crianza y formas de aprender que respetan la naturaleza humana: del embarazo a la adolescencia, con las familias y con quienes educan.
Todavía no tiene misiones en marcha: está esperando a sus primeras personas.
Salud que mira juntos el cuerpo, la energía y la mente: profesionales, espacios y nuevas formas de cuidar.
Todavía no tiene misiones en marcha: está esperando a sus primeras personas.
Territorios que se habitan: comunidades, ecoaldeas, bioconstrucción, agua, alimento y tierra regenerada. Aquí la gente no viene de visita: se queda.
Su primera misión se está definiendo, en Akalki, en Bacalar (México): un territorio real, con muchos años de historia, que quiere dejar de recibir visitas para empezar a ser habitado. Lo que se aprenda ahí es también el camino para que otros espacios parecidos puedan recorrer el mismo.
La voz y la imagen de todo lo que se desarrolla: diseño, escritura, contenidos, audiovisual y atención a las personas. Es una de las tres áreas que sostienen a todas las demás, y por eso se abren primero.
Ya sostiene la voz de todo el camino: las redes, esta web y los correos que acompañan a cada persona hasta Red Viva.
Las herramientas que hacen posible el encuentro: plataformas, bases de datos, automatizaciones, datos e investigación. Sostiene a todas las demás áreas.
Ya sostiene el Quiz, las apps de El Puente y del Fast Track, la base del Pasaporte y esta web.
Las estructuras que permiten crear juntos sin que nadie se desangre: acuerdos, contabilidad, lo legal, nuevos modelos de emprendimiento y la forma de tomar decisiones.
Ya sostiene las Reglas del Juego, el Código de Honor y la forma en que se decide y se reparte.
Música, artes visuales, danza, narrativa, oficios, moda y gastronomía como arte: la belleza que hace que lo que se construye se pueda sentir.
Todavía no tiene misiones en marcha: está esperando a sus primeras personas.
Casas, alojamientos, espacios de retiro y salas donde la red, que se ve por pantalla, se encuentra en persona: encuentros, retiros, festivales y viajes. Los primeros espacios están naciendo ahora, para aprender juntos cómo se hace bien.
Cerrado: la reunión semanal y su hora. Cómo se entra. Qué cuesta. Cómo se sale. Cómo se decide.
Abierto, y se dice porque es verdad: cuántas misiones hay funcionando y cuáles necesitan qué. Esto se está desarrollando ahora mismo, y no vamos a enseñar un catálogo que todavía no existe.
Y lo que no hay: no hay garantía de encontrar equipo el primer mes. No hay nadie que te asigne a ningún sitio. No es una bolsa de empleo ni un sitio para buscar clientes.
Que estés. Que lo que digas que vas a sostener, lo sostengas. Y que cuando no puedas, lo digas antes y no después.
Quien aparece una vez y aporta algo, aporta, y eso es una forma normal y sana de participar. Quien sostiene una misión mes a mes, la sostiene. Las dos están bien. La dedicación concreta depende de la misión en la que entres, y se acuerda con su equipo.
Son dos pagos distintos, y conviene verlos juntos.
El Fast Track: 444 €, una vez. Siete días para aprender cómo funciona esto por dentro antes de decidir si entras. Incluye el Portal de Bienvenida.
La membresía de Red Viva: mensual, y aparte, solo si decides entrar. 44, 88 o 144 € al mes, según el momento en que entres. Cuál es la tuya se te dice antes de pagar.
El precio del día que entras se queda congelado mientras seas miembro. Si después sube, el tuyo no.
Red Viva no devuelve las cuotas ya pagadas. Cancelas cuando quieras y dejas de pagar desde el mes siguiente, pero el mes en curso no se devuelve. Se dice aquí, y no en la letra pequeña, porque es la condición más dura de todas.
El Fast Track sí: 14 días para pedir la devolución, siempre que no hayas abierto el Día 0. Se pide escribiendo a hola@unanuevahumanidad.com.
Para tu Pasaporte se pide fecha, hora y lugar de nacimiento. Con eso se calculan las lecturas de tu identidad energética, y sin ellas el Pasaporte no se puede activar.
Dentro de Red Viva, las personas activas pueden ver tu fecha y tu ciudad de nacimiento, tu ciudad de residencia y las lecturas que hayas confirmado. La hora no se muestra a nadie. Fuera de Red Viva no se publica nada de eso.
Lo único que puede verse fuera es el directorio: tu nombre, la foto de tu Pasaporte, tu misión, tu área y tu país. Y solo si lo autorizas tú, por escrito.
Entrar implica colaborar con la comunicación de lo que se hace: aparecer, contar procesos, documentar aprendizajes. Lo que nunca se hace público: tu diario —salvo las piezas que tú autorices, una a una—, tus conversaciones personales, información íntima, información confidencial de una misión y datos de terceros. Dar un testimonio y autorizar que se publique son dos cosas distintas, y se piden por separado.
Cookies en esta web
Usamos cookies de analítica para entender cómo se recorre la web y mejorarla. Solo se activan si las aceptas, y puedes cambiar tu elección cuando quieras. Política de cookies
Necesarias
Hacen que la web funcione; por ejemplo, recordar esta elección.
Analítica
Microsoft Clarity registra clics, desplazamiento y cómo se recorre la web, sin captar lo que escribes en los formularios. Nos muestra qué se entiende y qué no.