Bienvenido, bienvenida. Soy Ama Cascales, te hablo desde Bali en este momento, por fin enraizada en el lugar donde elijo estar y en la realidad que elijo conscientemente crear. Ha sido un largo y arduo camino llegar hasta aquí: de romper con un montón de programas antiguos en todas las áreas de mi vida, en relación a la familia, a la maternidad, al cuerpo, a la comida, al dinero, al trabajo, a la pareja, a la sexualidad. Todo se ha tenido que caer para que ahora tú y yo podamos estar encontrándonos en este preciso instante, y en este lugar, en esta semilla que es Una Nueva Humanidad: una visión que lleva latente en mí desde hace más de cuatro años, a raíz de un accidente en el mar que tuve en el 2022 con mi hija. Después de eso publiqué mi primer libro, que se llamaba «Una Nueva Humanidad, la Tierra en quinta dimensión». Y todo este tiempo ha sido para prepararme, para sostener la materialización de esta visión.
Porque, si bien es cierto que para muchos todavía es una fantasía que la Tierra pueda vivir en paz, y que los seres humanos puedan mirarse a los ojos y reconocerse en la unidad, y que podamos celebrar que por fin hemos conseguido bajar el cielo a la Tierra y crear ese paraíso en la Tierra y experimentar el reino de los cielos —todo ese mensaje que nos decía Jesús—, para muchos es una ideología, una ilusión, una fantasía, un futuro. Pero para otros muchos de nosotros, y cada vez tengo la fortuna de encontrarme con más de ellos, ya no es un sueño, ya no es alguna posibilidad futura: eso ya está sucediendo. Ya estamos logrando encarnar, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, un estado de presencia, de gozo, de gratitud, de alegría, de seguridad interna, de confianza en la vida, de plenitud, de dicha, de inspiración, de creatividad, de salud, que en alguna parte de nosotros sabíamos que era posible, pero que sin lugar a dudas teníamos que trabajar internamente muchísimo, en desprogramar un montón de información que teníamos codificada en el inconsciente, para poder llegar hasta aquí.
Entonces, de nuevo, gracias por llegar. Bienvenido, bienvenida. Me honra tu presencia. Es un honor cada vez que más y más personas van resonando con esta visión del planeta, de la Tierra; que más personas saben que es posible una Tierra sostenible, regenerativa, armónica, donde los individuos se reconozcan como una sola célula, donde podamos no ver al otro como una competencia o como un rival, sino como parte de un ecosistema, que lo único que tenemos que hacer es ordenar. Porque ahora mismo, mientras haya tantas personas actuando desde el miedo, desde la supervivencia, desde la carencia, desde el victimismo, desde el dolor, es muy difícil que se produzca el orden. El orden es una de las leyes sistémicas que genera naturalmente el amor. Cuando hay orden, hay amor; cuando hay amor, hay orden. El orden es: te respeto, me respeto; te veo, me veo; sé quién eres porque sé quién soy. Pero todo empieza adentro, y sabemos que una sociedad distinta, un sistema diferente, no es posible si cada uno de los individuos que lo componen no se han transformado internamente.
Y esta visión de Una Nueva Humanidad va precisamente de eso. No queremos quedarnos en la transformación individual, pero tampoco queremos excluirla, porque sabemos que todavía hay muchísimas personas que la necesitan. El propósito es que todas las personas lleguen a Red Viva. Red Viva es una membresía, una comunidad, un punto de encuentro virtual que vamos a poder llevar a las ciudades, a los nodos territoriales, a lo físico, para que todas esas personas que estamos en el camino de regreso al origen, que estamos desidentificándonos cada vez más del mundo de la forma y conectándonos cada vez más con esa conciencia que nos une a todo, podamos encontrarnos, conocernos, reconocernos, descubrir quién es cada uno, qué es lo que trae, cuál es su magia, cuál es su medicina, cuál es su talento, cuál es su propósito, para que podamos diseñar equipos donde cada persona asuma su responsabilidad y sostenga su eje, y no se creen dependencias y apegos que deriven inevitablemente en desequilibrio social y económico.
Yo hace mucho tiempo que sigo profundamente el mantra de «no le des peces, enséñale a pescar», porque sé que no sirve de nada darle algo a alguien si no le das la responsabilidad, si no le transfieres el poder para asumir la responsabilidad de que ella misma pueda crearlo. Y a día de hoy lo aplico con mi hija, sin ir más lejos: no se lo hagas, enséñale cómo hacerlo, porque ella se va a sentir mucho más poderosa cuando sabe cómo crearlo por sí misma. Todo esto que te cuento es el proceso hacia Red Viva, porque en Red Viva asumimos que ya sabes cómo sostenerte, que ya sabes para qué estás en la Tierra y, sobre todo, que ya sabes quién eres y vives desde el corazón.
Así que te invito a explorar este universo, esta página, todo lo que estamos diseñando dentro de Red Viva, las personas que estamos ahí, y a formar parte de esta visión, que sin duda se está construyendo paso a paso y se está tejiendo de la mano de Dios, porque todos los que estamos dentro sabemos que nosotros no hacemos nada: estamos simplemente permitiendo en cada momento que Dios actúe a través de nosotros. Gracias por llegar.